KANSAS CITY -- Justin Verlander quería dar un espectáculo a los espectadores durante el Juego de Estrellas. El as de los Tigres lo logró, pero no de la forma que deseaba.

Verlander, que en el último año ganó el Cy Young y fue nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, lanzó varias rectas de 100 millas por hora que fueron conectadas por los toleteros de la Nacional en el Kauffman Stadium.

El lanzador permitió cinco carreras en el primer inning, y la Liga Nacional navegó tranquila el martes, hacia una victoria por paliza de 8-0 sobre la Americana.

"Pude reírme de esto de inmediato", dijo Verlander luego de abandonar el juego. "Evidentemente no quieres que las cosas salgan así. Pero me divertí, por eso no trato de lanzar rectas de 100 (millas por hora) en el primer inning, pero este juego es para los espectadores. Esto no suele funcionarme".

Verlander fue elegido abridor del Juego de Estrellas por el manager de la Liga Americana, Ron Washington, quien conoce sin duda la importancia de ganar el Clásico de Verano para obtener la ventaja de localía en la Serie Mundial.

Pero nadie podía haber cuestionado la decisión de Washington.

Con su poderosa recta, Verlander se quedó a dos outs de lanzar su tercer juego sin hit, apenas en mayo, frente a Pittsburgh. El lanzador venía de cumplir dos juegos completos en sus tres aperturas anteriores. Sólo permitió siete carreras en el primer inning, en 18 aperturas en esta campaña.

En cambio, la Liga Nacional logró la mejor cosecha ofensiva en una primera entrada del Juego de Estrellas desde 2004.

"Sé lo que significa este juego, y no quería admitir carreras, pero estamos aquí por los aficionados", insistió Verlander. "Sé que el público no quiere verme lanzar a 90 millas por hora, tratando de encontrar las esquinas".

Incluso los compañeros de Verlander querían verlo a su máxima potencia.

"¿Llegar a 100 millas por hora en la primera entrada? Normalmente uno ve que el pitcher lanza a 93 o 94 millas por hora en la primera entrada y llega a 100 en la octava. Lo vimos llegar a 101", dijo el intermedista dominicano de los Yanquis, Robinson Canó. "Lo más divertido fue que (Prince) Fielder le dijo, 'llega a las 101', y al siguiente lanzamiento lo logró. ¿Acaso es eso tan fácil?"

Aparentemente, es más fácil que poner out a los adversarios.