David Wright y Adrián González.

PHOENIX -- Por segunda ocasión desde el nacimiento del Clásico Mundial de Béisbol en 2006, el área de Phoenix será sede de uno de los cuatro primeros grupos, el cual arranca el jueves de la siguiente semana con el duelo Italia vs. México en el Salt River Fields, el complejo deportivo de entrenamiento primaveral que comparten D-backs y Rockies.

Las selecciones de Estados Unidos y Canadá completan el Grupo D, en el que cuatro de sus seis partidos serán disputados en el Chase Field. El equipo de las barras y las estrellas hará su debut en contra de sus vecinos del sur el viernes 8 de marzo en el Chase Field, un duelo que promete bastante.

La cadena MLB Network transmitirá todos los 39 juegos del Clásico Mundial de Béisbol, que eventualmente cierra con las semifinales y la gran final del 17 al 19 de marzo en el AT&T Park de San Francisco.

"Será un gran partido", declaró el presidente de los D-backs, Derrick Hall. "Sabemos que así será porque fuimos anfitriones de la primera ronda del primer Clásico en el 2006 y pensamos que fue todo un éxito. El partido entre EE.UU. y México tiene que ser uno de los más emocionantes. Seguiremos promocionando este encuentro entre nuestros amigos hispanos y del otro lado de la frontera en México, y esperamos volver a tener a muchos aficionados para ver estos juegos. La última vez, los fanáticos arrasaron con la mercancía y no nos dimos abasto, y el Clásico Mundial de Béisbol es mucho más popular ahora".

Estados Unidos también jugará sus otros dos encuentros de la primera ronda en el Chase Field en un formato round-robin o todos contra todos: el sábado 9 de marzo en contra de Italia y el 10 de marzo frente a Canadá. El 9 de marzo será una doble cartelera ya que Canadá se mide primero a México.

En el otro encuentro del 8 de marzo, Canadá enfrenta a Italia en el Salt River Fields.

La selección estadounidense entrenará el lunes en el complejo deportivo ubicado en Scottsdale, que ahora se encuentra en su tercer año como sede de primavera en la Liga del Cactus. México disputará un partido de exhibición en el Salt River Fields en contra de los D-backs el martes por la noche.

"Estamos emocionados por albergar al equipo de Estados Unidos en el River Fields", manifestó Hall. "Para mí, es como darle promoción el que según yo es el mejor complejo deportivo de los entrenamientos primaverales para los peloteos que han estado ahí".

En el 2006, las selecciones de México y Estados Unidos se enfrentaron en el Chase Field dentro del grupo con sede en Arizona, ese juego lo ganaron los norteamericanos y fue uno de los encuentros con mejor ambiente del torneo. Ninguna de las dos escuadras avanzó mas allá de la segunda ronda ese año en Anaheim. Canadá y Sudáfrica fueron los equipos eliminados de ese grupo en aquel entonces. Hace siete años, la otra sede en Arizona fue el Scottsdale Stadium, sede de entrenamientos primaverales de los ahora campeones defensores de la Serie Mundial, Gigantes de San Francisco.

Japón se ha llevado el título en los dos primeros Clásicos, con el derecho Daisuke Matsuzaka nombrado JMV del torneo en ambas ocasiones. Esta vez, los nipones no jugarán en territorio estadounidense a menos de que sobrevivan a la primera y segunda rondas, las cuales se disputarán en Japón.

Este año, Japón integra junto a Cuba, China y el debutante Brasil el Grupo A del Clásico Mundial, el cual arranca las acciones este fin de semana en Fukuoka, Japón. El otro grupo de Asia que jugará en las mismas fechas tendrá como sede Taichung, Taiwán, e incluye a Corea del Sur, China Taipei, Australia y Holanda. Los dos mejores equipos de cada grupo se verán las caras en el Domo de Tokio del 8 al 12 de marzo.

Y lejos, muy lejos de ahí, Venezuela, Puerto Rico, República Dominicana y el también debutante España se medirán en el Estadio Hiram Bithorn en San Juan, Puerto Rico, del 7 al 10 de marzo, las mismas fechas que el grupo con sede en Arizona. Los ganadores de esos dos grupos se enfrentarán del 12 al 16 de marzo en el Marlins Park de Miami.

Si las estrellas se alinean debidamente, tres equipos latinoamericanos y la selección estadounidense podrían verse las caras en la segunda ronda, creando un festival de salsa en el majestuoso nuevo estadio ubicado en el vecindario conocido como la Pequeña Habana, en el centro de la ciudad.