Jake Peavy en su encuentro con los medios de Boston.

BOSTON - A sus 32 años de edad, Jake Peavy ya ha ganado un Premio Cy Young y ha sido convocado a tres Juegos de Estrellas. Pero es obvio que aún no alcanza el punto culminante de su carrera.

Lo que anhela es la competencia y la pelea por un pase a los playoffs.

"Criándome en el Sur, trabajábamos duro y jugábamos duro", dijo Peavy. "Voy a estar listo para lanzar en mis días. Llegadas las 7:05, voy a dar todo lo que tengo ese día".

Ese primer día será el sábado, cuando Peavy hará su primera apertura por los Medias Rojas en el partido entre Boston y Arizona.

"Será divertido", dijo Peavy al respecto. "El público, el ambiente y la energía que siempre rodea este estadio. Siempre fue divertido venir aquí y jugar."

Por más que haya disfrutado sus estadías en los Padres y los Medias Blancas, el derecho nunca ha estado en un equipo campeón. Ha ido a dos postemporadas, en el 2005 y el 2006 con San Diego.

"No pude haber pedido más que venir a un equipo que está ahora en el primer lugar y con una oportunidad realista de ser campeón mundial, que es el motivo de jugar para todos", expresó Peavy. "Sería un sueño hecho realidad tener la oportunidad de competir en la postemporada."

Peavy, cambiado a Boston por Chicago el martes en un canje entre tres equipos, podría hacer una transición rápida a su nuevo equipo.

El boricua Juan Nieves, coach de pitcheo de los Medias Rojas, fue coach del bullpen de los Medias Blancas durante algo del tiempo de Peavy en Chicago. Y al mirar por el clubhouse, el diestro ve a dos nuevos compañeros de la rotación que están a alturas similares a la de Peavy en sus carreras.

"Hacemos muchas cosas de la misma manera", dijo Peavy al referirse a Lackey y Dempster. "Estamos más o menos en el mismo punto de nuestras carreras y creo que nos podemos ayudar en cuanto a preparación y ajustes durante los juegos.

"Y sé lo bueno que es Juan Nieves a la hora de prepararnos para la oposición; eso es algo que siempre he respetado. Entonces, lo que puedo aportar es ganar. Creo que aún puedo ser un lanzador que salga cada cinco días a darle la oportunidad de ganar a mi equipo y espero hacer eso mismo".

Después de varias semanas de especulaciones sobre su destino, Peavy está contento de saber que estará bajo contrato con los Medias Rojas por lo menos hasta el final del 2014. Hay una opción del 2015 que se ejerce automáticamente si el derecho alcanza ciertos incentivos.

"Es difícil cuando no tienes decisión sobre tu futuro", reconoció Peavy. "Cuando tienes tres muchachos, quieres verlos antes de que empiecen a ir a la escuela. Pero no puedes planificar nada porque no sabes dónde vas a estar en los próximos días o hasta las próximas horas. Es un proceso cansón".

Sin embargo, ahora el veterano tiene una nueva energía.

Aunque Peavy ha sufrido muchas lesiones a través de los años, cree que aún le queda mucho en el tanque.

"Una vez que te dan esa etiqueta (como un jugador "de cristal"), luchas contra eso", dijo Peavy. "Entonces, para mí fue enorme lanzar 220 innings y luego tener un buen inicio este año.

"Ahora bien, fue difícil perderme tiempo por la fractura en las costillas, algo no relacionado con el béisbol y que realmente no sé cómo sucedió. Pero ahora estoy en salud. Aún estoy subiendo mi cantidad de pitcheos, pero espero hacer unos 100 lanzamientos el sábado y ganar."