Francisco Lindor. (AP)

GOODYEAR, Arizona - En vez de aprovechar su condición de prospecto de lujo y primera selección del draft de los Indios en el 2011, Francisco Lindor se tomó el tiempo para llevar sus uniformes sucios al autobús que lo esperaba después de un juego.

"No ves eso mucho con esa clase de jugador", dijo Dave Wallace, quien recordó dicha anécdota del 2011 como manager del equipo Mahoning Valley. "Desde el primer día, ha sido el que ayuda. Pone al equipo por encima de él mismo. Eso es bastante especial".

Tres años después de eso, el torpedero puertorriqueño tiene 20 años y se encuentra con el equipo grande de Cleveland durante los entrenamientos. Lo más probable es que el bateador ambidextro empiece el 2014 en Doble-A Akron o Triple-A Columbus, pero Lindor sabe que este mes es su oportunidad de no sólo aprender de los jugadores y coaches del equipo grande, sino también causar una buena impresión a este nivel.

Los Indios tienen un paracorto establecido con Asdrúbal Cabrera, pero el contrato del venezolano se vencerá después de esta campaña y Lindor está poniendo argumentos para apoderarse de la posición. Por ahora, el boricua sabe que empezará la temporada en liga menor. Pero va a querer volver a Grandes Ligas lo más pronto posible.

"En algún momento, Dios mediante, el plan es estar con ellos en Grandes Ligas", dijo Lindor, "ayudarlos a ganar y contribuir en lo que están haciendo. Están cambiando esto y haciendo un gran trabajo. Quiero ser parte de eso".

A los Indios les encanta la actitud y el deseo que ha exhibido Lindor, quien fue la octava selección general del draft del 2011.

Wallace, manager de Lindor en tres niveles de liga menor desde ese año, le ha exhortado al joven a tener paciencia en el campo corto. La prioridad es la preparación. La preparación resulta en producción. Y la producción a veces altera los planes de una organización.

"El truco es, '¿En qué te estás enfocando día por día?' Si el enfoque es simplemente subir de nivel, se va a perder la preparación y la ética de trabajo que han sido tan buenas con él. Entonces, él sabe lo que tiene que hacer".

Cuando se le menciona el nombre de Wallace a Lindor, el boricua sonríe.

"Con los Indios, él es como mi papá", dijo Lindor. "Siempre me habla. Tenemos una gran relación. Y no es solamente conmigo, sino que todos los jugadores valoran a Wally y lo que hace para ellos. Siempre me habla y me da consejos sobre la vida y el béisbol".

En el terreno de juego, Lindor ha llamado la atención desde que llegó a la organización de Cleveland.

El torpedero bateó .316 en su debut de cinco partidos en el 2011. Al año siguiente con Lake Country, tuvo promedio de .257 con 27 bases robadas, 33 extrabases y 83 anotadas en 122 encuentros. La temporada pasada, Lindor bateó .303 con porcentaje de embasarse de .380 y slugging de .407. Conectó par de jonrones, 22 dobles y siete triples, además de empujar 34 carreras, robarse 25 bases, anotar 65 vueltas y registrar más bases por bolas (49) que ponches (46) en 104 juegos.

En sus primeros nueve turnos de la Liga del Cactus este año conectó tres hits, incluyendo un cuadrangular de tres carreras que le dio una victoria a los Indios sobre los Marineros, además de un doble empujador que le dio la ventaja a Cleveland ante Seattle en otro partido.

El manager de los Indios, Terry Francona, ha notado lo hecho por Lindor en el terreno, pero sabe que al puertorriqueño le falta experiencia todavía.

"Lindor, ahora mismo, puede jugar con cualquiera a nivel defensivo", dijo el piloto. "Y probablemente podría defenderse con el bate.

"Pero no creo que ésa sea la meta. La meta es que él cause un impacto corriendo las bases, en la caja de bateo, todo. Y mientras más partidos juegue (en liga menor), mejor será".

De su parte, Lindor afirma que ha aprendido a no preocuparse mucho acerca del momento en que subirá a Grandes Ligas.

"No pienso en eso", dijo. "Una vez estoy en el terreno, pienso en ganar. No estoy pensando en Grandes Ligas. No estoy en Grandes Ligas y tampoco me puedo preocupar por eso. Tengo muchas cosas por las que me tengo que preocupar".