Salvador Pérez. (AP)

DETROIT -- Salvador Pérez, por supuesto, ha hecho mucho más que irse de 4-4 en el Día Inaugural ante los Tigres. A la edad de 23 años, el receptor venezolano de los Reales ya ha sido convocado al Juego de Estrellas y ha ganado un Guante de Oro.

Con razón su manager, Ned Yost, lo tiene catalogado como uno de los mejores catchers de todo el béisbol.

"Es un pelotero completo", elogió Yost. "Es ofensiva, es defensiva, tiene liderazgo. Pero todavía hay cosas que necesita seguir haciendo para poder alcanzar el siguiente nivel. Creo que llegará a ser el mejor. No creo que vaya a haber alguien mejor que él.

"Realmente sólo hay un receptor que a mi juicio es mejor que él en estos momentos y ése es (el puertorriqueño) Yadier Molina. Hay muchachos que son buenos -- [Buster] Posey es como Sal, es muy bueno y ya se ganó un trofeo de JMV. Juega en la otra liga y no lo veo jugar lo suficiente, pero siempre he quedado impresionado con Yadi. Cuando Sal llegó, le vi muchas similitudes con el juego de Yadier Molina cuando [Molina] debutó en las Grandes Ligas".

Pérez arrancó la campaña con números de por vida de .301 de promedio, 139 carreras remolcadas y 81 extrabases en 253 juegos de Ligas Mayores. Yost cree que Pérez todavía puede mejorar en la caja de bateo.

"Podría conseguir más bases por bolas. Lo que sucede con los buenos bateadores es que tienen que aprender a recibir bases por bolas. A Prince Fielder, eso le ha funcionado bastante", explicó Yost. "Cuando le estás haciendo swing a pitcheos que benefician al lanzador en situaciones, no te estás ayudando a ti mismo, ni a tu equipo. Pero si mantienes tu enfoque y sólo le haces swing a tus pitcheos, vas a tener mucho más éxito, vas a embasarte con más frecuencia. Y entre más te embases, existe la oportunidad de anotar carrera. No puedes anotar una carrera cuando le haces swing a un lanzamiento y te hacen out".

Pérez es un buen bateador de contacto, con 110 ponches en 933 turnos al bate al arrancar la temporada. Pero apenas ha recibido 40 pasaportes.

"Se trata de tener disciplina en el plato; el muchacho la obtendrá con el tiempo", confió Yost. "A un jugador no puedes simplemente decirle, 'Quiero que trabajes más bases por bolas'. Ellos tienen que aprender cómo hacerlo. Y eso se aprende con la experiencia y con el tiempo".

Un reportero mencionó que Molina, cinco veces llamado al Juego de Estrellas y seis veces ganador del Guante de Oro con los Cardenales, a veces parece estar en otro planeta.

"Sal también puede estar en ese planeta", afirmó Yost.