NUEVA YORK -- Grandes Ligas analizará hasta el final de la temporada regular si debe haber cambios a la regla que prohíbe el uso de brea entre los lanzadores, indicó el comisionado Bud Selig.

El lanzador dominicano Michael Pineda, de los Yanquis de Nueva York, fue suspendido 10 partidos el jueves, un día después de que los umpires encontraron brea en su cuello durante un juego ante Boston. Pineda dijo que intentaba tener un mejor agarre de la pelota en una fría noche, y lanzadores manifestaron sus sospechas de que el uso de brea podría ser algo rutinario --aunque generalmente discreto.

Las reglas del béisbol prohíben a los lanzadores utilizar sustancias a la hora de estar en el montículo.

"Cuando termine el año, tenemos que analizar todo esto", dijo Selig a los editores deportivos de The Associated Press.

El mismo Pineda aparentemente tenía brea en la palma de la mano de lanzar durante una apertura previa ante los Medias Rojas el 10 de abril, pero Boston nunca hizo una observación a los umpires esa noche. El miércoles sí lo hizo.

"Creo que la manera en que se ha aplicado la regla, al igual que muchas otras, es que en cuanto hay una queja haremos algo al respecto", dijo director de operaciones de Grandes Ligas, Rob Manfred. "Y eso fue lo que sucedió en este caso. No creo que este incidente en particular sea muy distinto a otros incidentes que hemos tenido antes. Haremos lo que solemos hacer durante cada periodo entre temporadas, revisaremos el caso, pero cabe recordar que la brea es sólo una de muchas sustancias ajenas y debería haber una regla que se ajuste a todas. Creo que no es algo muy distinto a lo sucedido con Pineda".

En otros casos de uso de brea, el lanzador dominicano Joel Peralta, de los Rays de Tampa Bay, fue castigado con ocho juegos en 2012; el pitcher de los Angelinos Brendan Donnelly con 10 partidos en 2005; y el dominicano y ahora ex pelotero Julián Tavárez, en ese entonces lanzador de los Cardenales de San Luis, 10 juegos en 2004. Las suspensiones de Donnelly y Tavárez fueron reducidas a ocho cotejos luego de solicitar una apelación al sindicato de peloteros, y Peralta desestimó su apelación, prevaleciendo el total del castigo original.