Albert Pujols y José Abreu. (AP)

CHICAGO - El encuentro entre el dominicano Albert Pujols y el cubano José Abreu sucedió aproximadamente hace seis semanas en Arizona, cuando los Angelinos y los Medias Blancas se enfrentaron en un partido de la Liga del Cactus.

Abreu había firmado como agente libre recién llegado de Cuba y se le proyectaba un gran éxito en Grandes Ligas, aun antes de que entrara oficialmente a la caja de bateo. Como todo un estudiante del juego, Abreu aprovechó la ocasión para solicitar los conocimientos de uno de los mejores bateadores en la historia de la Gran Carpa.

Según Pujols, Abreu le hizo preguntas acerca de la liga y cosas por el estilo.Abreu también estaba bastante preocupado por la barrera del idioma.

"Le dije, 'Oye, para practicar este deporte no es preciso hablar inglés'", recordó Pujols. "Juegas y haces lo que tienes que hacer'.

"(Abreu) sentía que en algunas reuniones, los muchachos se habían y se reían de él. Eso no sucedió, pero así lo percibía él. Pensaba que algunos muchachos se burlaban de su inglés.

"Le dije, 'Confía en mí. Ya pasé por todo eso. Relájate. Sabes jugar este juego. No trates de hacer demasiado. Te va a encantar este terreno y esta liga. Da lo mejor de ti y sé el bateador que eres capaz de ser. Sal y trata de hacer lo mejor".

Hoy por hoy, existe un lazo entre Pujols y Abreu que va más allá de aquella conversación durante la pretemporada.

Mientras Pujols se acercaba a los 500 jonrones y registraba números impresionantes durante el primer mes de la campaña, Abreu estaba rompiendo las marcas de cuadrangulares y remolcadas para un novato establecidas o compartidas por Pujols. Abreu llegó a la acción del viernes en el primer lugar de Grandes Ligas en jonrones (10) y remolcadas (32). También se encuentra en el primer puesto de la Liga Americana con slugging de .617, 71 bases alcanzadas y 19 extrabases.

Los 10 vuelacercas de Abreu representan un récord para un novato de los Medias Blancas en cualquier mes y lo empatan con Jim Thome (2006) por el segundo mayor total de cuadrangulares en abril para un jugador de los Patipálidos. Abreu también es el primer jugador en la historia de las Mayores que registra cuatro hits o más en cuatro de sus primeros 28 partidos.

La breve conversación con Pujols apartemente ayudó a encaminar al cubano.

"Cuando escuchas algo semejante de alguien así, que te asegura que todo va a estar bien, te da fuerzas", manifestó Abreu. "Todos los días, te levantas y quieres seguir trabajando cada vez más duro. A cualquier joven de esta liga le gustaría escuchar consejos de alguien que ha llegado tan lejos en este béisbol".

"Se nota que es un hombre humilde", dijo Pujols acerca de Abreu. "Y entiendo lo tímido que era probablemente, porque está en una situación incómoda. Pero mi meta es tratar de ayudar a los latinos y creo que en ese momento, tuvo algún valor que yo le dijera algo para hacerle sentir a gusto".

Más allá del régimen meticuloso que sigue a diario y hazañas como un grand slam de oro contra Grant Balfour, el inicialista - y de vez en cuando, bateador designado - ha encontrado un hogar en el sur de Chicago.

"Obviamente hay una barrera idiomática, pero entre las cosas que me han impresionado está lo bien que ha encajado en el equipo", dijo el gerente general de los Medias Blancas, Rick Hahn, acerca de Abreu, quien está aprendiendo inglés. "Bromea allá dentro. Se relaciona con sus compañeros o busca la manera de hacerlo.

"Siempre está sonriendo y es un hombre de mucha energía que está enfocado en ganar. Puedes leer mucho acerca de sus herramientas y revisar los informes de los escuchas y observarlo cuando pone una exhibición para los equipos. Pero no lo aprecias de verdad hasta que compartes con él".

El éxito de Abreu comenzó hace años en Cuba y tomó más forma cuando conoció Pujols.

"No creo tener nada que ver con su éxito, porque lo considero muy buen bateador", dijo Pujols. "En los entrenamientos, le dije a todo el mundo que él iba a ser Novato del Año (en la Liga Americana). Sé que es muy temprano, pero manda la bola a la banda contraria y tiene muy buena idea de lo que quiere hacer cuando está al bate.

"Son cosas que, como bateador, observas y aprecias. Me da gusto que haya empezado encendido porque eso le ha quitado mucha presión".