Giancarlo Stanton.

MIAMI - Nadie confundirá el Marlins Park con un paraíso de jonroneros, pero el estadio con techo removible del equipo de Miami ha tratado bien a los bateadores de poder de los Marlins al principio de esta temporada.

Miami dio tres bambinazos más en casa el domingo al ganarle 5-4 a los Dodgers.

Giancarlo Stanton disparó dos, mientras que Christian Yelich conectó uno. Ahora los Marlins llevan 33 jonrones como equipo, 21 de los cuales han dado en el Marlins Park. Para darle una perspectiva indicada a ese número, hay que recordar que Miami tuvo un total de 36 cuadrangulares el año pasado en casa.

Con una alineación de más experiencia, el club esperaba ser más productivo al bate y con más poder durante toda la temporada. Hasta ahora, así ha sido el caso. Stanton lleva 10 vuelacercas en sentido general, con siete en casa.

La temporada pasada, Miami fue un equipo de poco poder dondequiera que jugó, terminando con 95 jonrones-la menor cantidad de Grandes Ligas.

"La diferencia entre aquí y en la carretera es que estamos más relajados, diría yo", expresó Stanton.

Y hasta fuera de casa, los Marlins han dado una buena cuota de cuadrangulares-12 en igual número de juegos. Pero no es nada comparado con lo que han hecho en Miami.

Lo que busca el equipo ahora es una producción más equilibrada en la ruta.

Parte del problema, según Stanton, es que los bateadores de los Peces se ponen ansiosos al verse en estadios más pequeños fuera del Marlins Park.

"Creo que eso es verdad", dijo el toletero. "Estamos tratando de recompensar los números de poder en la ruta. Aquí eliminas eso y piensas más en batazos por los canales".

Por otro lado, los bateadores visitantes pueden salirse de sus mentalidades habituales al encontrarse en el espacioso Marlins Park.

"Tal vez haya algunos que llegan y digan, 'Tengo que dar swings duros para sacarla de aquí'", manifestó Stanton