Bryan Price, manager de los Rojos. (AP)

Parece que estamos siendo testigos de la evolución de los Rojos. Es posible que en estos momentos no haya un mejor equipo en la Liga Nacional-pendientes las situaciones de Billy Hamilton, Brandon Phillips y Homer Bailey, que han salido con molestias físicas en los últimos dos días.

Desde el 30 de mayo, han tenido foja de 27-13 para subir de 8 ½ juegos a 2 ½ de los punteros Cerveceros en la División Central de la Liga Nacional.

En la parte ofensiva, solamente los Cerveceros han anotado más carreras durante ese trecho. En el pitcheo, solamente los Nacionales y Dodgers tienen una mejor efectividad.

Los equipos evolucionan durante los seis meses de una campaña, y durante esta época de tanto balance competitivo, los cupos para la postemporada serán decididos por las escuadra que tengan su mejor desempeño en septiembre.

De todas maneras, los Rojos son un club con pocas debilidades. Casi ninguna. Al menos ninguna hasta ahora.

Vale la pena contar cada motivo.

 

Primero es el manager Bryan Price en su primer año al mando del equipo. Fue elogiado por muchos en el béisbol durante 14 años como coach de pitcheo, incluyendo los últimos cuatro con Cincinnati.

El historial de Price era de un hombre de táctica, buen comunicador, alguien que se ha ganado la confianza de sus jugadores. El gerente general de los Rojos, Walt Jocketty, tenía planeado tener más alternativas para buscar el reemplazo de Dusty Baker.

Pero unas cuantas largas pláticas con Price convencieron a Jocketty de que el hombre indicado ya estaba en su nómina. Y Price -- honesto, consistente y una persona sólida - ha superado de manera impecable cada prueba para fijar el ritmo correcto.

También está el primer bate novato Billy Hamilton. En los Entrenamientos de Primavera, parecía ser principalmente una atracción de circo. Price seguía reiterando que el guardabosque de 23 años tenía bastante que ofrecer y que resultaría haciendo casi todo bien.

Hamilton no tenía un historial. Bateó .256 y se ponchó 102 veces en Triple-A la temporada pasada, y era casi ilógico pensar que jugaría de la manera en que lo ha hecho en las Grandes Ligas. Sin embargo, podemos ver los resultados.

A la defensa, Hamilton es el mejor jardinero central de la Gran Carpa. Esta era la parte de su juego que los Rojos pensaban que llegaría primero.

Lo que no creían que sucediera era que Hamilton luciera tan cómodo en el plato tan rápido. Y ha mejorado con consistencia.

Esto es una muestra del gran trabajo de Jocketty, quien ha demostrado de nuevo por qué es uno de los mejores ejecutivos en el béisbol. Al preguntársele si el equipo le está dando a Hamilton más responsabilidades de las que puede manejar, Jocketty prácticamente dijo, "confíen en mí".

Jocketty también confió en el receptor Devin Mesoraco, la primera selección de Cincinnati en el draft amateur del 2007. Jocketty decidió que ya era el momento del cátcher con el equipo grande.

Y así ha sido. Mesoraco llegó al jueves con promedio de .306 y será parte del equipo de la Liga Nacional para el Juego de Estrellas. Su porcentaje de embasarse más slugging de .976 está entre los mejores de los receptores del Viejo Circuito, y solamente Evan Gattis tiene más jonrones. El venezolano Miguel Montero tiene más impulsadas.

Y también está Todd Frazier. Sus 17 vuelacercas le dan una de las mayores cantidades entre los antesalistas, y en solamente su tercera campaña completa en las Grandes Ligas ha hecho todo de la manera correcta.

Si juntamos esos tres puntos con Jay Bruce, Brandon Phillips y Joey Votto (quien se encuentra en la lista de incapacitados), la alineación de los Rojos es una de las más profundas e impresionantes.

Cincinnati también podría tener la mejor rotación en la Central de la Liga Nacional ahora que Mat Latos está de regreso a la acción. Los dominicanos Johnny Cueto y Alfredo Simón, junto a Mike Leake, tienen foja de 16-5 durante este buen momento y Latos tiene 2.41 de efectividad en cinco aperturas.

El cerrador cubano Aroldis Chapman selló su 19no rescate el miércoles y hay brazos de calidad antes de él.

Nadie estaría sorprendido si los Rojos llegaran a la postemporada por cuarta vez en los últimos cinco años. Cincinnati también ha contado con 12 victorias de Simón, lo que es una buena noticia para un equipo contendiente.

Conjuntos como los Rojos, que no pueden invertir en grande como otros clubes, deben reforzarse con piezas dentro de la organización, y por eso es importante que hayan surgido Simón (quien fue adquirido por medio de waivers), Hamilton y Mesoraco.

Con Bruce y Votto bateando debajo de sus promedios de por vida, y con Bailey enfrentando obstáculos, Cincinnati podría ser mejor.

Pero con su desempeño los Rojos están de nuevo en plena pelea, y en una división en la que los Cerveceros, Cardenales y Piratas estarán en la contienda, podría ser un septiembre al rojo vivo.

Pero por ahora, los Rojos son uno de los mejores equipos.